En una sesión virtual organizada por el Instituto de Investigaciones Histórico-Sociales (IIH-S) de la Universidad Veracruzana (UV), se presentó la obra Interpretar la naturaleza para encontrar a quienes nos faltan. Este libro sistematiza saberes de colectivos y técnicas de ciencias naturales, proponiendo leer el entorno natural como un «testigo silencioso» en la localización de inhumaciones clandestinas.
La presentación, realizada en la Sala “Joaquín Roberto González Martínez”, contó con la participación de Víctor Hugo Ávila Barrientos, Comisionado de Búsqueda de Personas del Estado de Jalisco y coordinador de la publicación; Tunuari Chávez González, director de análisis de contexto de la misma institución, y la especialista María Eugenia Suárez de Garay.
Ávila Barrientos precisó que el libro es producto de un esfuerzo interdisciplinario que integra la ciencia forense con el conocimiento empírico de los colectivos de madres buscadoras; detalló que surge como una «ciencia de Estado» ante la crisis humanitaria de desapariciones.

Busca, dijo, profesionalizar los hallazgos mediante el uso de tecnologías que superan los sentidos humanos, permitiendo detectar sutiles diferencias en el paisaje tras una inhumación.
Interpretar la naturaleza para encontrar a quienes nos faltan propone dejar de ver el terreno como un obstáculo y empezar a leerlo como un testigo silencioso», señalaron los ponentes, y agregaron que se utilizan disciplinas como la geofísica (uso de radares de penetración terrestre), la botánica (análisis de la muerte o crecimiento de vegetación) y la edafología (química del suelo).
Con más de 700 páginas, el manual, producto de la alianza entre el Gobierno de Jalisco, el Centro Geo y la Universidad de Guadalajara, destaca por su enfoque de «ciencia ciudadana»; no solo ofrece herramientas a peritos y académicos, sino que valida el conocimiento acumulado por las familias que, en su búsqueda cotidiana, han aprendido a interpretar huellas, olores y síntomas del paisaje.
En él se destaca la prioridad de utilizar métodos no invasivos al aplicar magnetometría e imágenes térmicas, se logra explorar el terreno sin destruirlo, preservando la integridad del sitio para futuras diligencias periciales.

Debido a su rigor metodológico y su impacto social, los participantes informaron que la obra será traducida al inglés por la Universidad de Oxford, posicionándose como un referente global para países que enfrentan crisis similares.
Esta presentación en la UV reafirma el compromiso de la institución con el análisis de temas críticos de la realidad nacional, transformando la «geografía del dolor» en una herramienta técnica para la verdad y la memoria.
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